El Istanbul Explorer Pass incluye la entrada para el Palacio de Dolmabahce.
¿Por qué visitar el Palacio de Dolmabahce?
- – Una combinación de estilos otomano, barroco y neoclásico; este palacio es una obra maestra de la arquitectura.
- – Admira los candelabros de cristal, los techos dorados y los muebles lujosos que reflejan la opulencia del Imperio otomano.
- Historia rica – Una vez hogar de los sultanes otomanos y la residencia final de Mustafa Kemal Ataturk, el palacio tiene una importancia histórica inmensa.
- Vistas impresionantes – Situado en las costas del Bósforo, el palacio ofrece vistas panorámicas impresionantes del litoral.
¿Cuánto tiempo se tarda en visitar el Palacio de Dolmabahce y cuál es el mejor momento?
Explorar el Palacio de Dolmabahce normalmente tarda alrededor de 1,5 horas, teniendo en cuenta las normas vigentes. Está estrictamente prohibida la fotografía y la videografía dentro del palacio, y los visitantes deben abstenerse de tocar los objetos o pisar el suelo original. Para mantener la seguridad y proteger la estructura histórica, se requiere que cada visitante use un sistema de auriculares, y el recorrido se supervisa durante toda la visita.
Las agencias de viajes a menudo proporcionan sus propios sistemas de auriculares, lo que permite una experiencia de visita más fluida. Para evitar multitudes, las horas ideales para visitar son temprano por la mañana o a última hora de la tarde, ya que el palacio suele estar más concurrido alrededor del mediodía.
La historia del Palacio de Dolmabahce
Durante casi 400 años, los sultanes otomanos residieron en el Palacio de Topkapi antes de trasladarse a Dolmabahce en el siglo XIX. En ese periodo, las potencias europeas construían magníficos palacios, y a medida que la influencia del Imperio otomano comenzó a disminuir, a menudo se le llamó el «hombre enfermo de Europa». En respuesta, el sultán Abdulmecid I quiso reafirmar la grandeza del imperio encargando la construcción del Palacio de Dolmabahce en 1843. Para 1856, se había convertido en la residencia real oficial, reemplazando al Palacio de Topkapi como sede administrativa del Imperio otomano.
De Topkapi a Dolmabahce: un cambio en las residencias reales
Aunque algunas reuniones ceremoniales todavía tenían lugar en el Palacio de Topkapi, Dolmabahce se convirtió en la residencia principal de los sultanes otomanos. Diseñado con una fuerte influencia europea, el palacio cuenta con:
- 285 habitaciones
- 46 salones principales
- 6 baños turcos
- 68 aseos lujosamente decorados
Se utilizaron la asombrosa cantidad de 14 toneladas de oro para las ornamentaciones del techo, mientras que en los candelabros se incorporaron cristales franceses Baccarat, vidrio de Murano y cristal inglés.
Entrada a través de la Puerta Ceremonial
Los visitantes comienzan su recorrido en el Medhal Hall, el gran acceso donde los funcionarios y el personal del palacio recibían a los huéspedes. Esta fue la primera sala con la que se encontraban los visitantes, marcando el tono de la elegancia del palacio.
La escalera de cristal y la sala de audiencias
Después del Medhal Hall, los embajadores del siglo XIX subieron la Escalera de Cristal, llevándolos hasta el Salón de Audiencias, donde eran recibidos por el Sultán. Este salón desempeñó un papel clave en las reuniones diplomáticas y cuenta con el segundo candelabro más grande del palacio.
Muayede Hall: la joya de la corona del palacio
Una de las zonas más impresionantes del Palacio de Dolmabahce es Muayede Hall, que significa «salón ceremonial». Este espacio albergó grandes celebraciones reales y reuniones oficiales. Allí se encuentra:
- El candelabro más grande del palacio, con un peso asombroso de 4,5 toneladas
- La alfombra más grande hecha a mano del palacio, que cubre la amplia zona de recepción
El Harem y la estancia de Ataturk
La sección del Harem tenía una entrada separada, y servía como los aposentos privados de la familia del Sultán. Al igual que en el Palacio de Topkapi, solo residían en esta zona apartada los familiares más cercanos del Sultán.
Tras la disolución del Imperio otomano, Mustafa Kemal Ataturk, fundador de la Turquía moderna, se alojó en el palacio durante sus visitas a Estambul.
Qué hacer cerca del Palacio de Dolmabahce
- Museo de fútbol de Beşiktaş – Ubicado en el Estadio Beşiktaş, este museo muestra la historia del club de fútbol más antiguo de Turquía.
- Plaza Taksim y Calle İstiklal – Toma el funicular desde el palacio para explorar la avenida más famosa de Estambul, bordeada de tiendas, cafeterías y lugares históricos.
- Ferris del Bósforo – A solo unos pasos del palacio, los ferries salen hacia el lado asiático de Estambul y ofrecen vistas escénicas del Bósforo.
El Palacio de Dolmabahce se erige como un símbolo de la elegancia otomana, combinando a la perfección la sofisticación europea con el legado turco. Tanto si te cautiva el esplendor arquitectónico como su importancia histórica, este palacio ofrece una experiencia inolvidable.